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Mediacion Familiar

Mediacion Familiar en Alcázar de San Juan

14 min de lectura Febrero 26, 2026
Sesión de mediación familiar

Hace no mucho, una pareja vino a verme después de dos años enfrentándose por sus hijos. Se habían visto envueltos en abogados, discusiones en la entrada del colegio, incluso los mensajes más mayor del niño leyó por casualidad. Lo primero que les dije al escuchar su problema fue que no necesitaban que alguien les dijera quién está en lo cierto, lo que necesitaban era descubrir cómo seguir siendo padres y madres aunque ya no estén juntos. En esencia, eso es lo que ofrece la mediación familiar.

En Alcázar de San Juan, como en cualquier ciudad de La Mancha, las separaciones y los divorcios son algo que ocurre a diario. Y la mayoría de las familias que van a mi consulta en Psicocentro Alcázar, en la calle Emilio Castelar, no requieren de un juicio, sino de alguien que les facilite la conversación.

¿Qué es la mediación familiar y cómo se distingue de la terapia?

La mediación familiar es un proceso voluntario donde una persona imparcial, el mediador, ayuda a las personas que están en desacuerdo a alcanzar acuerdos que ellos mismos han creado. El mediador no toma decisiones, no impone soluciones ni se inclina hacia ningún lado. Lo que hace es crear un ambiente para que puedan hablar, descubrir los intereses reales de cada uno y facilitar que lleguen a un acuerdo que puedan cumplir porque ellos lo han elegido.

Esto es muy diferente a la terapia familiar. En la terapia me ocupo de la relación entre los miembros de la familia, de las heridas emocionales, de las formas de comunicarse que se han establecido con el tiempo. En la mediación, el objetivo es otro: solucionar una disputa concreta y llegar a acuerdos sobre cuestiones prácticas como la custodia de los hijos, el régimen de visitas, el uso de la casa o el pago de manutención. Ambas intervenciones son valiosas, pero son herramientas diferentes para momentos diferentes.

Además, la mediación no es asesoramiento legal. Los acuerdos que se alcanzan a través de la mediación deben ser revisados por un abogado para convertirlos en un convenio regulador y presentarlo al juez. Por eso en Psicocentro Alcázar trabajamos junto con abogados especializados en derecho de familia cuando es necesario.

El nuevo marco legal: la mediación ya no es una opción en muchos casos.

Con la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, la mediación familiar es casi obligatoria antes de comenzar un divorcio contencioso en España. La ley exige demostrar que se ha intentado solucionar el conflicto fuera de los tribunales antes de que el juez acepte la demanda. Un mensaje de WhatsApp no es suficiente. Se necesita un proceso formal con un mediador inscrito.

Esto ha cambiado bastante a las personas que acuden a consulta en Alcázar de San Juan. Antes venían quienes querían mediar. Ahora también vienen quienes lo hacen porque la ley les obliga, pero al final se dan cuenta de que el proceso es más útil de lo que esperaban.

¿Cuándo es conveniente la mediación familiar?

El conflicto más frecuente que veo es cuando una pareja con hijos en común se separa. Custodia, manutención, visitas, el colegio, las vacaciones, quién cuida al niño cuando está enfermo... Todo eso debe estar regulado, y un juez que no conoce a la familia no es quien mejor puede decidirlo en lugar de los propios padres si estos están dispuestos a ponerse de acuerdo.

La mediación también funciona en otras situaciones que se ven a menudo por aquí en la comarca: desacuerdos en empresas familiares entre hermanos sobre la herencia o la sucesión, disputas entre padres y adolescentes cuando la convivencia es imposible, o familias reconstruidas donde hay tensión entre el papel de padres, madres y nuevas parejas.

Lo que tienen en común todos estos casos es que la relación tiene que continuar de alguna manera. Los antiguos cónyuges que tienen hijos seguirán viéndose durante muchos años en la puerta del colegio, en los cumpleaños, en las graduaciones. Cuando hermanos comparten un negocio o una herencia, no se borran de la vida del otro. En estos casos, lograr un acuerdo que ninguno de los dos sienta como algo que le están obligando a aceptar, es importantísimo para cómo viven cada día.

¿Cómo funciona esto en Psicocentro Alcázar?

Primero, tengo una reunión a solas con cada persona. Así comprendo qué le pasa a cada uno sin que se sume a la discusión, puedo averiguar cuáles son sus verdaderos deseos (más allá de lo que dicen al principio), y decidir si la mediación es buena idea en este caso en concreto.

Después, trabajamos juntos en reuniones. Normalmente hay entre tres y seis, dependiendo de lo complicado que sea el problema. Todo el proceso suele durar menos de dos meses, lo cual es mucho menos que los más de doce meses que tardan los divorcios complicados en los juzgados de Castilla-La Mancha.

Cada reunión dura aproximadamente noventa minutos. El centro está en la planta baja de la calle Emilio Castelar, es accesible para todos, tiene una sala de espera distinta para cada uno si no quieren cruzarse y todo lo que se diga está protegido por la Ley 5/2012 de Mediación en Asuntos Civiles y Mercantiles.

Si al final se llega a un acuerdo, se escribe un documento con todos los puntos en los que se han puesto de acuerdo. Los abogados de cada uno revisan este documento y, si hay niños, el juez lo aprueba. En los divorcios amistosos donde ya se ha hecho una mediación, el proceso en el juzgado es mucho más rápido.

¿Cuándo la mediación no es buena opción?

Debo ser sincera con esto porque es una parte muy importante de mi trabajo.

La mediación no es lo adecuado si hay violencia de género; eso es una frontera que no se cruza. Y cuando una persona tiene mucho más poder que la otra (por maltrato físico, psicológico o porque la controla), la mediación no es segura y la ley lo dice claramente. En esos casos, es mejor ir al juzgado y pedir protección, y en Psicocentro Alcázar tenemos formación especial para ayudar psicológicamente a mujeres que han sufrido violencia de género para que sepan qué hacer.

Tampoco sirve la mediación si una persona no quiere participar de verdad. El proceso necesita que ambos quieran colaborar, no que lo hagan por estrategia. Si alguien va solo para demostrar al juez que lo intentó, sin pensar en llegar a un acuerdo, el proceso no va a avanzar y es mejor saberlo desde el principio.

¿Por qué los acuerdos a los que se llega con mediación se cumplen más?

Los estudios que se han hecho sobre el cumplimiento de los acuerdos en los divorcios siempre muestran que se cumplen mucho más los acuerdos que hacen las propias personas que las decisiones que toma el juez. Y es fácil entender por qué: si algo lo has decidido tú, lo sientes tuyo. Si te lo han impuesto, es más fácil encontrar una razón para no hacerlo.

En mi consulta he visto esto muchas veces. Familias que estaban peleadas y que después de la mediación tienen un calendario de visitas que llevan dos años siguiendo sin ningún problema, porque ellos mismos lo planificaron pensando en los niños, no en vencer al otro.

Si quieres empezar en Alcázar de San Juan

Si te estás separando, tienes un problema familiar que no se soluciona o sientes que es imposible hablar directamente con la otra persona, la mediación puede ser una buena opción antes de que la situación empeore.

Psicocentro Alcázar está en la calle Emilio Castelar 29, en la planta baja del centro comercial de Alcázar de San Juan. Puedes preguntar sin compromiso si tu caso es apto para mediación y cómo sería el proceso. La primera vez que te evalúo te doy información clara para decidir, sin que te obliguen a nada.