Inicio El Centro Recorrido Profesional Áreas de Atención Consultas Frecuentes Psicología Forense
Llámenos
Psicología Forense

Servicios de Psicología Forense en Alcázar de San Juan

Juzgado Instancia e Instrucción de Alcazar de San Juan

La primera vez que una clienta vino a mi consulta en Psicocentro Alcázar con una orden del juez, se excusó antes de sentarse. “En realidad, no creo que necesite terapia”, me dijo, “pero mi abogado dice que necesito un informe psicológico para el juicio de la custodia y no sabía a dónde más dirigirme”. Había estado dando vueltas por todo Alcázar de San Juan para encontrarnos, y estaba segura de que estaba haciendo algo un poco bochornoso.

Nada de eso. Y esto es importante que quede claro desde el principio, porque ocurre en casi todos los casos judiciales que llevo a cabo aquí en Emilio Castelar: pedir una evaluación psicológica forense no demuestra ni falta de fortaleza ni inestabilidad mental. Con frecuencia es lo más sensato que hace alguien cuando se ve envuelta en un proceso legal en el que jamás pensó tener que participar.

Psicología Forense: qué es, y qué no es

Cuando oímos la palabra “forense”, normalmente pensamos en las escenas de crimen de una serie de televisión. Pero la realidad es mucho más cercana a lo que le ocurre a una persona normal en La Mancha, mucho más útil. La psicología forense es el vínculo entre la psicología científica y el sistema judicial. En este campo, mi papel es usar mi experiencia clínica para que los jueces, los abogados y las familias entiendan qué ocurre psicológicamente en una situación legal determinada.

Esto puede ser determinar si un padre o una madre puede encargarse de la custodia de los hijos; determinar el daño psicológico que ha sufrido una víctima de un accidente laboral, de tráfico, o de violencia machista; averiguar si alguien está en condiciones mentales de gestionar sus propias cosas, o si un testimonio es psicológicamente verosímil.

La diferencia con la terapia convencional es evidente. En terapia, yo estoy comprometido con tu bienestar. En una evaluación forense, mi compromiso es con la verdad, con una documentación detallada y objetiva para presentarla al tribunal. Se lo explico a cada paciente en la primera cita. Algunos se sorprenden, la mayoría lo agradecen.

Los casos más habituales en Alcázar

Alcázar de San Juan no es Madrid. Somos una ciudad de unos 30.000 habitantes, y los problemas legales que hacen que los clientes acudan a mi consulta reflejan esa realidad. En los años que llevo trabajando aquí, ciertos patrones se repiten.

Custodia y conflictos familiares

Son los más frecuentes, sin duda. Las separaciones en pueblos pequeños tienen un impacto mayor porque todo el mundo se entera. Los padres vienen buscando una valoración psicológica independiente del bienestar de sus hijos, o de la capacidad de criar de su expareja. He tenido casos en los que familias de Santa María, de la Plaza de España y de calles más tranquilas cerca de la estación de tren coincidían en la misma sala de espera el mismo día, y todas tenían la misma inquietud: qué les está pasando a mis hijos.

Evaluaciones de violencia de género

En este campo me he especializado mucho, y siendo sincero es el que me afecta más. Evaluar las consecuencias psicológicas del maltrato prolongado requiere habilidades específicas. No se trata de hacer una lista. Uso entrevistas clínicas bien definidas, junto con herramientas como el SCID-5 y escalas de trauma, y me baso en mi formación en EMDR para entender cómo se manifiesta el recuerdo traumático en estas mujeres. Un informe que diga “la paciente está estresada” no sirve para nada en un juzgado. Un informe que explique con precisión clínica cómo los síntomas del TEPT dificultan la vida diaria y la capacidad de cuidar de uno mismo sí que puede cambiar el resultado. La Organización Mundial de la Salud investiga y nos dice que aproximadamente una de cada tres mujeres en el mundo sufre violencia de pareja, y es muy importante que los médicos lo documenten bien, porque esa documentación detallada es clave para que el caso avance en los tribunales.

Las valoraciones por accidentes laborales o de tráfico son otra cosa que la gente suele necesitar. Las compañías de seguros y los juzgados quieren saber si los problemas psicológicos que tiene una persona después del accidente son reales, si están relacionados con lo que pasó y si van a seguir ahí mucho tiempo. He trabajado con gente del polígono de fuera de la ciudad que tuvieron un ataque de pánico tras un accidente con un montacargas. También he evaluado situaciones donde lo que la persona dice sentir no encaja con lo que ocurrió, y ambos resultados son importantes. La precisión de la valoración es para proteger a todos los implicados.

¿Cómo es el proceso en nuestra clínica?

Pues esto es lo que ocurre si pides una evaluación forense.

En primer lugar, tenemos una primera conversación para entender bien qué está pasando legalmente. Necesito ver la petición del juez, lo que dice tu abogado o exactamente qué pregunta hay que responder. Un informe forense que no trata el tema legal correcto es una pérdida de tiempo y dinero.

Luego vienen las entrevistas psicológicas, normalmente entre dos y cinco sesiones, dependiendo de lo complicado del caso. Uso tanto conversaciones abiertas y generales como tests psicológicos con normas fijas. Para evaluar la personalidad normalmente uso el MMPI-2 o el PAI, para traumas y el TEPT el CAPS-5 sigue siendo lo habitual y para ver si los síntomas son verdaderos (a veces la gente exagera o finge) utilizo herramientas como el SIMS.

Después de eso, reviso otros informes médicos, los partes de la policía, evaluaciones psicológicas que se hayan hecho antes. Comparo la información de todas partes. Nunca es suficiente con una única fuente.

Finalmente escribo el informe. Y aquí es donde cuenta mucho la experiencia. Un informe forense tiene que ser técnicamente impecable, que lo acepten los tribunales y que un juez que no sabe de psicología lo entienda. El fallo más común en los informes que me piden revisar de otros profesionales es no encontrar ese punto de equilibrio.

Siempre me preguntan: "¿Puedes ser mi psicólogo y también hacer mi informe forense?". La respuesta es no, y te explico por qué.

Si yo soy tu psicólogo, trabajo para ayudarte, y lo que pienso de ti como paciente se ve afectado por nuestra relación. Los jueces consideran que esto es una forma de estar de parte de alguien. En Psicocentro Alcázar mantenemos una separación clara: eres paciente de terapia o cliente de evaluación forense, nunca las dos cosas al mismo tiempo para el mismo problema. Así te protejo a ti, al informe y a que el resultado del proceso legal sea válido.

Un comentario sobre el apoyo psicológico: la evaluación forense es una herramienta para los tribunales, no sustituye ir a terapia. Si estás pasando por lo que está provocando la evaluación (un accidente que te ha afectado mucho, una separación complicada o una situación de violencia) necesitas ayuda psicológica continua de un profesional que se centre en que te recuperes. A veces les recomiendo a los clientes que vayan a terapia con otro compañero mío al mismo tiempo. Otras veces, ya están yendo a terapia, y ambas opciones son válidas.

Si estás en un proceso legal

Sé que esto puede hacerte sentir solo. En Alcázar de San Juan la información corre rápido y los procesos legales pueden dar la sensación de que te están pasando por encima. Una buena evaluación forense no soluciona el problema sola, pero sí asegura que lo que te ha pasado psicológicamente se explique correctamente en el lenguaje de los tribunales. Y esa diferencia, entre que te escuchen o que te ignoren, es por lo que hago este trabajo.

Si vives en Alcázar de San Juan o por La Mancha y crees que podrías necesitar una evaluación psicológica forense, puedes venir a una primera consulta. Trae los papeles que te haya dado tu abogado. Juntos veremos si una evaluación forense es lo que mejor te viene para tu caso o si otra cosa te ayudaría más.